La gran portuguesa, de Robert Delaunay

Robert Delaunay – Portuguesa (La gran portuguesa), 1916

Robert y Sonia Delaunay estaban veraneando en San Sebastián cuando estalló la Primera Guerra Mundial en agosto de 1914. El hecho de que Robert hubiera sido declarado en 1908 inapto por razones médicas para el servicio militar les permitió quedarse en España, que era país neutral; una opción a la que también les inclinaban sus convicciones internacionalistas y pacifistas. En el otoño de ese año los Delaunay se instalaron en Madrid donde permanecieron hasta junio de 1915, fecha en la que, tras un viaje a Lisboa, decidieron establecerse en Vila do Conde, cerca de Oporto. Permanecieron allí hasta marzo de 1916, y, tras otra estancia española en Vigo a mediados de ese año, volvieron a Portugal, y se establecieron en Valença do Minho, donde residieron hasta comienzos de 1918, fecha en la que se instalaron de nuevo en Madrid.

Durante su larga estancia portuguesa, Robert y Sonia Delaunay contribuyeron decisivamente a la actividad del grupo Orfeu, proyección portuguesa del Simultaneísmo promovido en 1913 por Apollinaire y Delaunay en París cuyo objetivo último era construir el equivalente artístico de la experiencia vital del hombre moderno. Las rentas que recibían de sus respectivas familias (y que acabaron, en el caso de Sonia, a finales de 1917 por efecto de la Revolución Rusa) les permitieron una dedicación exclusiva a la pintura. La estancia en Portugal es así uno de los períodos creativos más felices y fructíferos del matrimonio Delaunay.

Aunque en 1912 y 1913 Delaunay había realizado pinturas totalmente abstractas -en el sentido de que carecían totalmente de referencias figurativas- la abstracción tenía para él, más que un valor artístico en sí mismo (como para Kandinsky y Kupka), un valor instrumental al servicio del Simultaneísmo. Los cuadros más ambiciosos y de mayor tamaño que pintó en los años posteriores a un descubrimiento de la abstracción, empezando por el célebre Homenaje a Blériot de 1914, son figurativos, aunque incluyen zonas configuradas como pinturas abstractas.

«Las leyes científicamente descubiertas por Chevreul […] pudimos observarlas Robert y yo en la naturaleza cuando estábamos en España y en Portugal, donde la irradiación de la luz es más pura, menos brumosa que en Francia», escribió Sonia Delaunay1. Robert, por su parte, subrayó la significación de la experiencia portuguesa: «A la luz fría y transparente de Madrid le sucede una serie de cuadros, estudios hechos bajo los rayos del sol más humano, más próximo, de Portugal. Ese país en el que, apenas llegamos, nos sentimos envueltos en una atmósfera de sueño, de lentitud […]. Contrastes violentos de manchas de color en los vestidos de las mujeres, de los chales variopintos con verdes frescos y metálicos de sandías. Formas, colores, mujeres que desaparecen entre montañas de calabazas, de legumbres, en los mercados hechizados por el sol […]».

Las obras pintadas, tanto por Robert como por Sonia Delaunay, en Vila do Conde parecen responder a esta evocación. Todas arrancan de la experiencia del mercado rural y están relacionadas entre sí como una serie sistemática de estudios que culminan en tres cuadros de gran formato estrechamente relacionados entre sí: La escanciadora (Habasque, n.º 189), perteneciente al Musée national d’art moderne de París, Naturaleza muerta portuguesa (Habasque, n.º 186), perteneciente al Musée d’Art Moderne de la Ville de París, y Portuguesa (La gran portuguesa)(Habasque, n.º 177), que se comenta aquí. El primero, de dimensiones menores que los otros dos, es también el más figurativo. Naturaleza muerta portuguesa y Portuguesa (La gran portuguesa) tienen dimensiones y composiciones parecidas, salvo por la presencia de la figura a la que se refiere el título de la segunda de las obras.

El peculiar efecto de saturación cromática que producen los cuadros pintados por Delaunay en Portugal se debe al uso de una técnica especial, variante de la encáustica, en la que el pigmento se aglutina con una mezcla de aceite y de cera. Este método, que los Delaunay habían aprendido en París del pintor mejicano Zárraga, asegura, además, una mayor persistencia a la luminosidad de los colores, pero su práctica es lenta y laboriosa y los Delaunay la abandonaron tras su estancia en Portugal.

El cuadro que aquí se comenta aparece con el titulo Portuguesa en el catálogo de Habasque y en toda la bibliografía anterior a 1985. En fechas recientes, a partir de la retrospectiva del Musée d’Art Moderne de la Ville de París (1985), se ha generalizado el titulo La gran portuguesa. Lo seguimos porque permite distinguirlo de otros cuadros, de formato notablemente menor, que llevan títulos parecidos –Portuguesas(Habasque, n.º 166); Mujer portuguesa (Habasque, n.º 172)- o idénticos –Portuguesa(Habasque, n.º 176)-.

Tomàs Llorens

Musica Aeterna – Philippe de Vitry

Assinalada na próxima quinta-feira, dia 9, a efeméride dos 650 anos da morte de Philippe de Vitry (1291-1361), poeta, matemático e influente teórico autor do tratado “Ars Nova”, onde, nos dez últimos capítulos, se apresentam formulações normativas para novos conceitos de ritmos e de notação. Para além de criações de sua autoria extraídas do “Roman de Fauvel”, que constitui uma alegoria satírica à Igreja de Roma e apresenta uma forma bastante expandida do poema com grande número de interpolações monofónicas e polifónicas, acompanham também outras de autores anónimos do período da Escola de “Notre-Dame” e do franco-flamengo renascentista Nicolas Champion. Por João Chambers.

Para quê tanta pressa?

O corpo não espera. Não. Por nós
ou pelo amor. Este pousar de mãos,
tão reticente e que interroga a sós
a tépida secura acetinada,
a que palpita por adivinhada
em solitários movimentos vãos;
este pousar em que não estamos nós,
mas uma sêde, uma memória, tudo
o que sabemos de tocar desnudo
o corpo que não espera; este pousar
que não conhece, nada vê, nem nada
ousa temer no seu temor agudo…

Tem tanta pressa o corpo! E já passou,
quando um de nós ou quando o amor chegou.

Poema de Jorge de Sena | Gravura de François-Edouard Picot – Cupid and Psyche, c.1817

Tintoretto profanado

Na passagem do quatrocentésimo décimo sétimo aniversário da morte do artista veneziano Jacopo Tintoretto (1518-1594), voltei ao Prado para pedir emprestado este conjunto de seis obras do fundo do Museu, que, num rigoroso exclusivo, tenho o grato prazer de partilhar com os amigos. Vale a pena clicar nas imagens, de alta resolução. Desfrutem!

Los seis lienzos forman un grupo unidos por el mismo esquema cromático, una acentuación general del dibujo en superficie y un ritmo de formas curvas que enlaza un cuadro con otro. Las escenas debían de ser vistas en conjunto, a cierta altura y dispuestas en lienzos concebidos como planos inclinados y convergentes hacia un cuadro central.
Es evidente que el conjunto estaba destinado a un ambiente profano. Los temas bíblicos han perdido su carga dramática, apenas son un pretexto para mostrar trajes exóticos, ceremonial cortesano y carnes desnudas. Destacan José y la mujer de Putifar y Judith y Holofernes como lo mejor del ciclo, sobre todo los desnudos de bello modelado de la mujer de Putifar y Holofernes.
No hay nada parecido a estos cuadros en la producción restante de Tintoretto y, por lo tanto, es difícil datarlos con certeza. La repetición regular de pequeñas pinceladas caligráficas, en las borlas de los vestidos y tocados, las hojas de la vegetación, formas ensortijadas de los rizos y tocados femeninos, crean un ritmo decorativo global que no se repetirá en ninguna de sus obras.


Tintoretto – Ester ante Asuero

Susana y los viejos

Moisés salvado de las aguas

Judit y Holofernes

La reina de Saba ante Salomón

José y la mujer de Putifar

O Universo de Mahler acolhe todos os sentimentos da Humanidade

Na passagem do centésimo aniversário da morte de Gustav Mahler (7 de Julho de 1860 – 18 de Maio de 1911)

Compositor, e um dos mais conhecidos maestros austríacos, Mahler é referido, por estabelecer uma ligação entre a música do século XIX com o período moderno. O primeiro filho dos Mahler, Isidor, nascido em 1858, sofreu um acidente ainda durante a infância e morreu. Gustav Mahler, o segundo, tornou-se, assim, o filho mais velho vivo. Os Mahler tiveram ao todo catorze filhos, contudo oito não chegaram a atingir a fase adulta. Gustav e sua família, eram judeus e faziam parte de uma minoria alemã que vivia na Boémia. Gustav Mahler estudou piano desde os seis anos, e alguns anos depois, já dava ele próprio lições de piano a um aluno mais novo. A 13 de Outubro de 1870, Mahler deu o seu primeiro recital público.
Entre os colegas de Mahler no conservatório estavam Hugo Wolf, Hans Rott e Rudolf Krzyzanowski, o amigo mais íntimo. Por volta de 1876, Richard Wagner encontrava-se num dos pontos mais altos da carreira, e ao mesmo tempo Anton Bruckner começava a chamar a atenção. Em evidência estava também a figura de Johannes Brahms.
Gustav e seus amigos do conservatório tinham grande admiração por Bruckner. Sobre seu relacionamento com Bruckner, Mahler escreveu em 1902: “Nunca fui aluno de Bruckner. Todos pensavam que estudei com ele porque nos meus dias de estudante em Viena era visto frequentemente na sua companhia e por isso me incluíam entre seus primeiros discípulos. A disposição feliz de Bruckner e a sua natureza infantil e confiante fizeram do nosso relacionamento uma amizade franca, espontânea. Naturalmente, a compreensão que obtive então dos seus ideais não pode ter deixado de influenciar o meu desenvolvimento como artista e como homem.”Mahler não tinha demonstrado anteriormente desejo em tornar-se maestro. Alguns esperavam que ele se tornasse pianista, por causa do seu óptimo desempenho, principalmente em obras de Beethoven e Bach. Ainda em 1881, trabalhou como regente em Laibach e em 1882 em Jihlava. Em Janeiro de 1883, recebeu um telegrama a convidá-lo a dirigir em Olmültz na Morávia, em substituição de um maestro que tinha falecido. Em Olmültz inicia-se de facto a carreira de Mahler como maestro. As condições de trabalho eram muito difíceis e o jovem maestro era obrigado a improvisar, mas o seu desempenho peculiar chamou a atenção. Depois foi em Praga e em Leipzig que se notabilizou pela sua interpretação de óperas de Mozart e Wagner. Mais tarde, como director da Ópera Real de Budapeste, teve além da grande liberdade para trabalhar, a responsabilidade de salvar a Companhia da falência.
Em Março de 1891, Mahler troca Budapeste por Hamburgo, onde assume o cargo de maestro titular no Teatro Municipal, e onde permaneceu durante seis anos. Nessa época, teve como assistente um jovem chamado Bruno Walter. Em Novembro de 1901, Mahler conheceu a filha do pintor Emil Schindler, Alma Schindler (1879-1964), que era cerca de 20 anos mais nova. Casaram-se no dia 9 de Março de 1902.
A música de Mahler é bastante pessoal e reflecte muito da sua vida e personalidade. A morte é o tema presente na sua obra. Passagens alegres dão lugar a outras trágicas e de desespero, que reflectem a sua vida atribulada. O espectro da morte pairava sobre ele, pois da mesma forma como a mãe, sofria de problemas cardíacos, e apesar disso, não se pode dizer que a sua obra seja pessimista. As composições de Mahler tiveram um grande impacto em compositores como Schoenberg, Webern, e Berg, e em maestros como Bruno Walter e Otto Klemperer, que trabalharam com Mahler e foram ajudados por ele nas suas carreiras. Estes mais tarde retribuíram difundindo a música de Mahler pela América, onde influenciaria a composição das músicas para os filmes de Hollywood. Por Luis Ramos, Antena 2.

A Cristo Crucificado

Não se sabe quem escreveu este soneto A Cristo Crucificado, impresso pela primeira vez no Libro intitulado vida del espíritu, de Antonio Rojas, editado em Madrid em 1628. As atribuições da sua autoria que têm sido feitas (a Santa Teresa de Ávila, S. Francisco Xavier, Pedro de los Reyes, Santo Inácio de Loiola, Lope de Vega, etc.) não são credíveis.

in Antologia da Poesia Espanhola do Siglo de Oro, segundo volume – Barroco
selecção e tradução de José Bento
    Não me move, meu Deus, para querer-te

o céu que tu me tens já prometido;
nem me move o inferno tão temido
para deixar por isso de ofender-te.

    Moves-me tu, Senhor; move-me o ver-te

cravado numa cruz e escarnecido;
move-me ver teu corpo tão ferido,
tua morte e insultos a erguer-te.

    Move-me o teu amor, de tal maneira

que, mesmo sem o céu, inda te amara
e, mesmo sem o inferno, te temera.

    Nada tens que me dar pra que te queira;

pois embora o que espero não esperara,
o mesmo que te quero te quisera.

Cristobal de Morales “Missa Pro Defunctis”, a 5 – Introitus
La Capella Reial De Catalunya | Hesperion XX | Direction: Jordi Savall (1992) Astree

Juan Gris

Jose Victoriano Gonzalez-Perez better known as Juan Gris (March 23, 1887 – May 11, 1927) was a Spanish painter and sculptor who lived and worked in France most of his life. His works are closely connected to the emergence of an innovative artistic genre-Cubism.
Born in Madrid, Gris studied mechanical drawing at the Escuela de Artes y Manufacturas in Madrid from 1902 to 1904, during which time he contributed drawings to local periodicals. From 1904 to 1905 he studied painting with the academic artist José Maria Carbonero. Via


Juan Gris – The Violin, 1916

Sem Rede

One, Two, Three, Four: No Rehearsal, Go
O artigo de Ben Ratliff , publicado em 9 de Dezembro de 2009, está no The New York Times.
Os samples estão na ECM (cortesia do ZMCP) 🙂

Out Jazz 2011 – Júlio Resende Trio

Quando entrei esta tarde no Jardim da Estrela para assistir ao concerto do Júlio Resende Trio, percebi porque demorei uma eternidade para estacionar: nunca tinha visto tanta gente no Jardim! Ao chegar ao Coreto, um dos spots do Out Jazz 2011, já ia a meio o cover de Shine on You Crazy Diamond, dos Pink Floyd; outro que não conhecia era este cover de Airbag dos Radiohead. Genial !!


Cristiano Holtz

Concerto Aberto Antena 2 – Transmissão em directo hoje às 19:00
Casa-Museu Dr. Anastácio Gonçalves | Cristiano Holtz, recital de cravo

Apresentaçao do CD
G. Haendel | Suites de pieces pour le clavecin
J.S. Bach | Phantasie
G. Haendel | Allemande, air con variatios, minuet, suite en mi, passacaglia en sol.
Cravo: G.Silbermann, Saxonia circa 1740, construido por M.Kramer -Rosengarten 2010
Cristiano Holtz
Cristiano Holtz nasceu no Brasil em 1972. Inspirado por J. S. Bach, iniciou o estudo do cravo aos 12 anos. Aos 15, foi para os Países Baixos, onde viveu 10 anos, estudando sob a orientação de vários professores, tais como Jaques Ogg e Gustav Leonhardt. Frequentou também masterclasses com Miklós Spanyi (clavicórdio) e Pierre Hantaï (cravo).
Desde 1989 que toca regularmente em salas na Europa, América Latina, Ásia e em festivais internacionais, sobretudo como solista. Orientou masterclasses em Portugal, Brasil e Singapura. Para além do cravo e do clavicório, dá também recitais em órgãos históricos. Em 1995 ganhou um prémio no Concurso Eldorado em São Paulo.
Participou em diversas gravações para a rádio e televisão portuguesa e brasileira. Em 2002 gravou um disco com obras para teclado de J.S. Bach e música de câmara de G. F. Händel e A. Vivaldi, no âmbito da «Porto – Capital Europeia da Cultura», em associação com o jornal Público. Em 2006 Cristiano Holtz gravou as suites de J. Mattheson (estreia mundial) para a editora RAMÉE. Este disco obteve vários prémios internacionais como o “Preis der Deutschen Schallplattenkritik” e as 5 estrelas da revista especializada em música antiga – Goldberg.
Actualmente vive em Lisboa e lecciona no Instituto Gregoriano e no Conservatório Nacional de Música. Via.