Posts Tagged ‘ Museu do Prado ’

‘Parnassus’, de Nicolas Poussin

Na passagem do 354º aniversário da morte de Nicolas Poussin [Jun 1594 – 19 Nov 1665], genial artista do barroco francês no século XVII, a representação de Parnassus, em exibição no Museu do Prado, que neste dia celebra o bicentenário da abertura.

El Parnaso, 1630 – 1631. Óleo sobre lienzo, 145 x 197 cm.
Sala 003 del Museo Nacional de Prado, Madrid


Representación del Parnaso, monte mitológico consagrado a Apolo y las Musas. Es una celebración de las Artes, especialmente de la Poesía. Apolo ofrece el néctar de los dioses a un poeta, probablemente Homero, coronado de laurel por Calíope, la musa de la poesía épica. En primer plano dos amorcillos ofrecen a los poetas el agua inspiradora que mana de la Fuente Castalia, personificada por la mujer desnuda. Inspirado en el fresco de Rafael en el Vaticano, es quizás un homenaje al poeta italiano Giovanni Battista Marino (1569 1625), mecenas de Poussin. Se conserva un dibujo preparatorio de esta obra en la colección G. Wildenstein y un grabado realizado por Jean Dughet antes de 1667. Via Museu do Prado.

 

‘Visión de San Francisco de Asís’, de Menéndez Pidal

Em dia de aniversário da morte de Francisco de Assis, frade italiano que viveu entre 1181 e 1226 e foi fundador da Ordem dos Franciscanos.

Luis Menéndez Pidal [1861-1932] – ‘Visión de San Francisco de Asís’, 1888
Museu do Prado, Madrid

Se trata de la obra más antigua de las obras que el Prado conserva de Menéndez Pidal y que él mismo denominó como Un éxtasis de San Francisco, después conocida con el título de Visión de San Francisco.

En la pintura, la luz viene de fuera, el santo está en pie, y el angelote del boceto se convierte en un ángel mancebo músico; ambas figuras ocupan casi la composición y adquieren mayor importancia, así como el interior, especialmente el jergón. En la cuidada representación de éste se ve una atención a los objetos humildes que, igual que en la fisonomía realista y de ardiente espiritualidad del santo, rememora el espíritu de la pintura española del siglo XVII, si bien el tipo de ángel es extraño a esa tradición, como hizo notar la crítica cuando fue expuesto en Madrid. Via Museu do Prado

‘Sacra Famiglia con angeli’, de Parmigianino

Quando o pintor maneirista Parmigianino [11 Janeiro 1503 – 24 Agosto 1540] deixou a sua cidade natal Parma para se mudar para Roma em 1524, esta Família Sagrada com Anjos , que se encontra no Museu do Prado, foi uma das obras que o artista levou consigo para apresentar ao Papa Clemente VII.

‘Ruínas com prédica de São Pedro’, de Panini

Giovanni Paolo Panini [Piacenza, 17 Junho 1691 – Roma, 21 Outubro 1765], foi um artista italiano especialmente reconhecido pelas suas “vedute ideate” – vistas imaginárias de Roma Clássica.

‘Ruinas con San Pablo predicando’, c. 1735

Esta obra, junto con su compañera Ruinas con una mujer predicando (¿una sibila?) fueron concebidas para verse juntas, casi como si de un único cuadro se tratara. Tanto las ruinas arquitectónicas, como las actitudes de los personajes principales, la entonación de las luces, en fin, los elementos principales de la composición, todo alude a una voluntad de crear un conjunto unitario. Incluso, los temas que representan pueden entenderse como asuntos complementarios, esto es, la sibila (o profetisa) como representación del componente gentil o pagano de la Antigüedad Clásica y San Pablo del cristiano o bíblico, en ambos casos como muestra de la grandeza de Roma. Así concebidos, podría pensarse en la voluntad de crear una narración unitaria a través de estas dos imágenes gemelas, recordando el momento en que la Sibila Tiburtina comunicó a Augusto que una Virgen daría a luz un hijo, tradición que fue retomada por el cristianismo como un anuncio del nacimiento de Cristo.

En ambos casos se trata composiciones típicas de Panini, en las que se recrea una “veduta” ideal de la ruina clásica que, a diferencia de otros artistas como Bernardo Belloto o Gaspar van Wittel, manifiesta un tratamiento más pintoresco que riguroso en donde el efecto prima frente la verosimilitud. En sus cuadros se acumulan vestigios arqueológicos de muy distintas procedencias en una imagen imposible, formando conjuntos que fueron muy apreciados por los numerosos turistas que asociaban la imagen de Roma con la de los fastos de la Antigüedad Clásica. Estas vistas, junto con las de los edificios más representativos de la Roma moderna, así como las fiestas y ceremonias más importantes de la ciudad, suponen la parte más importante de su actividad pictórica. Via.

‘Purificación del botín de las vírgenes madianitas’, de Tintoretto

Na passagem dos 425 anos da morte de Jacopo Tintoretto [1518-1594], a obra ‘Purificación del botín de las vírgenes madianitas’, do último quartel do século XVI, veio a constituir a cena central de um conjunto de outras seis obras que Velazquez trouxera de Veneza para Madrid: Susana y los viejos, Esther ante Asuero, Judith y Holofernes, La reina de Saba ante Salomón, José y la mujer de Putifar e Moisés salvado de las aguas.

Ésta era la escena central del techo de la cámara nupcial pintada por Tintoretto en Venecia y posteriormente traída a España por Velázquez para decorar una pieza del Alcázar de Madrid. A su alrededor se distribuían seis escenas más, destacando entre ellas Susana y los viejos y José y la mujer de Putifar. En todas ellas aparece reflejada una relación, positiva o negativa, entre los dos sexos. Algunas de las 16.000 jóvenes vírgenes cogidas como botín en la victoria judía sobre los madianitas aparecen en primer plano, mientras al fondo Moisés escucha el mandato divino de purificar a 32 de esas vírgenes para dedicarlas al Señor. Como en sus escenas compañeras, resulta curiosa la perspectiva empleada, que lógicamente viene motivada por su situación en un techo. La composición, escalonada a través de diagonales, es muy utilizada por Tintoretto debido a la influencia del Manierismo, igual que los escorzos de las figuras que caracterizan toda su obra. El maestro demuestra su facilidad para realizar la anatomía femenina desnuda -de gran belleza- así como la riqueza de las telas y utensilios que aparecen distribuidos por el lienzo -los cacharros de cobre o los cestos de mimbre-. El colorido empleado es muy vivo, preferentemente los azules, rojos y naranjas. La luz elegida es algo dorada, posiblemente por la aparición del fondo, mientras que la pincelada es rápida y alegre, como tanto gustaba al maestro. Via.

São Jorge

Peter Paul Rubens [1577-1640] – ‘São Jorge e o Dragão’, 1607
Hagiografia na Folio e Art UK.

«Los toros de Burdeos» de Francisco Goya

Em Novembro de 1825, um ano após chegar a Bordéus, Francisco Goya [30 Mar 1746 – 16 Abr 1828] produziu uma série de quatro litografias intitulada «Los toros de Burdeos», que pertencem ao Museu do Prado.
Os textos associados às imagens foram extraídos de: Plácido Arango Arias. Donación de 25 obras maestras de su colección de arte antiguo al Museo del Prado.

El famoso americano Mariano Ceballos

El famoso americano Mariano Ceballos

La estampa El famoso americano Mariano Ceballos muestra al torero argentino, célebre por lo arriesgado de lances como este, que le condujo a la muerte en la plaza de toros de Tudela en 1784. Como ilustración del pasado de la fiesta, Goya ya le había representado en dos estampas (núms. 23 y 24) de la Tauromaquia (1815) (Texto extractado de: Plácido Arango Arias. Donación de 25 obras maestras de su colección de arte antiguo al Museo del Prado, Museo Nacional del Prado, 2015).

Bravo toro

Bravo toro
En la estampa titulada Bravo toro la muerte es la protagonista indiscutible: el caballo, el torero, el picador y, previsiblemente, el toro sufren las consecuencias del enfrentamiento. Los intensos contrastes de luz y sombra, obtenidos mediante los trazos de lápiz, ayudan a incrementar el dramatismo de la composición, dominada por las figuras en primer plano (Texto extractado de: Plácido Arango Arias. Donación de 25 obras maestras de su colección de arte antiguo al Museo del Prado, Museo Nacional del Prado, 2015).

Dibersión de España

Dibersión de España
La estampa titulada Dibersión de España, parece reconocer que, a pesar de experimentar momentos de prohibición, las corridas de toros fueron un entretenimiento muy popular en tiempos de Goya. En primer término nos muestra a personas que, pese al drama al que asisten, con varios hombres corneados por los toros, revelan en sus rostros una inconsciente satisfacción.

Plaza partida

Plaza partida
Goya representó en la estampa Plaza partida, con una renovada libertad estilística, la esencia de las corridas de toros, en las que el valor y la muerte protagonizaban por igual las composiciones. Pese a su avanzada edad, Goya demostró la seguridad de su pulso y su dominio técnico a la hora de dibujar sobre la piedra con lápiz y raspador.

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