Posts Tagged ‘ Museu do Prado ’

‘David com a cabeça de Golias’, de Caravaggio

Na passagem dos 410 anos sobre a morte de Michelangelo Merisi, dito ‘o Caravaggio’ [29 Setembro 1571 – 18 Julho 1610], ‘David com a cabeça de Golias’, por volta de 1600.


‘David com a cabeça de Golias’, de Caravaggio
Museu do Prado, Madrid

‘Visión de san Francisco de Asís’, de José de Ribera

Tal día como hoy nacía san Francisco de Asís, santo que fundó la Orden Franciscana. En este cuadro, José de Ribera [1591-1652] muestra a san Francisco contemplando un ángel con un recipiente de cristal lleno de agua, alusiva a la pureza. La calavera y el flagelo sobre la piedra aluden a la penitencia y la humildad. Obra de madurez del artista, todavía se perciben ecos tenebristas. Via Museo Nacional del Prado.

‘El juicio de Paris’, de Rubens

Tal día como hoy fallecía en Amberes en 1640 Pieter Pauwel Rubens [28 Junio 1577 – 30 Mayo 1640], pintor barroco de la escuela flamenca.

La historia del Juicio de Paris se remonta a las bodas de Tetis y Peleo, narrada en las Fabulas de Higinio. En el banquete, Eris, diosa de la Discordia, lanzó una manzana retando a la más hermosa de las diosas a que la recogiera. Ante la disputa entre Venus, Juno y Minerva, Zeus decidió darle la manzana a Mercurio y que Paris actuase como juez.
El juicio aparece descrito en las Heroidas de Ovidio (XVI 65-88):
“(…)el heraldo alado me dijo: “tú eres el arbitro de la belleza; termina con las aspiraciones de las diosas; pronuncia cual de ellas merece derrotar a las otras dos a causa de su belleza” (…) la consorte Juno me ofreció tronos, su hija, poder en la guerra(…) Dulcemente Venus sonrió: “Paris, no dejes que esos regalos te conmuevan, ambos están llenos de miedo!” me dijo “mi regalo será el amor y la belleza de la hija de Leda, más hermosa que su madre, que vendrá a tus brazos”.
Finalmente Paris optó por esta última consiguiendo así la mano de Helena, desencadenando la guerra de Troya.

El tema del Juicio de Paris fue utilizado por Rubens en multitud de ocasiones, permitiendo al autor deleitarse en el ideal de belleza femenino, y también considerar las consecuencias del amor. Al igual que sucede con otras de las versiones del artista sobre este tema, la atención recae en el grupo de diosas que se encuentran en el centro de la composición, rodeadas de cupidos que tratan de quitarles la ropa. Venus, en medio de las tres y coronada, se muestra más tranquila que las otras, que parecen luchar para desvestirse. Los hombres, en la parte izquierda, parecen casi ajenos a la composición, como si la contemplaran en vez de participar en ella. A pesar de ser una pintura temprana se relaciona con algunas de las características de sus obras más tardías, como es la diferencia en el tratamiento lumínico de los personajes, destacando el brillo y la frialdad de los cuerpos femeninos frente a los masculinos, que reciben una luz menor y más cálida. Además los cuerpos desnudos, construidos mediante líneas sinuosas y ondulantes, y la mirada de Venus evocan la sensualidad y el amor de sus últimas obras. La principal diferencia es la técnica, ejecutada en este caso con una pincelada menos suelta y con mayor importancia de la línea.

Via Museo del Prado.

‘Vuelo de brujas’, de Francisco de Goya

De Francisco de Goya [30 Marzo 1746 – 16 Abril 1828] – “Vuelo de brujas”, 1798.

[…] Tres personajes, vestidos con faldillas, con el torso desnudo y tocados con capirotes en forma de mitra, decorados con pequeñas serpientes, e iluminados por un foco de luz exterior al cuadro, sostienen en el aire a otro desnudo, abandonado en sus brazos, al que insuflan aire soplando sobre su cuerpo, como revelan sus hinchadas mejillas. En la parte baja, dos hombres, vestidos de campesinos, han alcanzado la cima de la montaña, cuyo camino tortuoso y ascendente se pierde en la oscuridad del fondo, mientras su asno se ha parado más abajo. Uno, caído en el suelo, se tapa los oídos para no escuchar el ruido de los seres voladores; el otro, avanza con la cabeza cubierta, protegiéndose de la luz y haciendo la higa con sus dedos, contra el mal de ojo. […]

‘La reina Zenobia ante el emperador Aureliano’, de Tiepolo

De Giambattista Tiepolo [5 Março 1696, Veneza – 27 Março 1770, Madrid],
La reina Zenobia ante el emperador Aureliano, c. 1717.

Episodio de la historia de la reina de Palmira, que formó parte de la decoración de un salón en el Palacio Zenobio de Venecia, con escenas de la vida de la reina, cuyo nombre era el de la familia. Zenobia, reina de Palmira, mantuvo la independencia de su reino y gobernó frente al acoso de Roma entre los años 262 y 272 d. C., cuando fue derrotada y hecha prisionera por el emperador Aureliano. Via Museu do Prado.

‘Passeio à Beira-Mar’, de Joaquín Sorolla

O pintor valenciano Joaquín Sorolla y Bastida [27 Fevereiro 1863 – 10 Agosto 1923], considerado um mestre da luz intensa, teve dedicada à sua obra uma grande exposição antológica no Museu do Prado em 2009. Entre Outubro 2012 e Janeiro 2013 esteve representado na Exposição “As Idades do Mar” na Gulbenkian com a obra Figura de Branco. Mais recentemente, entre Outubro 2018 e Março 2019, o Museu Nacional de Arte Antiga organizou, em parceria com o Museu Sorolla, a Exposição Terra Adentro.


“Paseo a la orillas del mar”, 1909 – Museo Sorolla | Zoom na Google Arts & Culture.


 

‘Parnassus’, de Nicolas Poussin

Na passagem do 354º aniversário da morte de Nicolas Poussin [Jun 1594 – 19 Nov 1665], genial artista do barroco francês no século XVII, a representação de Parnassus, em exibição no Museu do Prado, que neste dia celebra o bicentenário da abertura.

El Parnaso, 1630 – 1631. Óleo sobre lienzo, 145 x 197 cm.
Sala 003 del Museo Nacional de Prado, Madrid


Representación del Parnaso, monte mitológico consagrado a Apolo y las Musas. Es una celebración de las Artes, especialmente de la Poesía. Apolo ofrece el néctar de los dioses a un poeta, probablemente Homero, coronado de laurel por Calíope, la musa de la poesía épica. En primer plano dos amorcillos ofrecen a los poetas el agua inspiradora que mana de la Fuente Castalia, personificada por la mujer desnuda. Inspirado en el fresco de Rafael en el Vaticano, es quizás un homenaje al poeta italiano Giovanni Battista Marino (1569 1625), mecenas de Poussin. Se conserva un dibujo preparatorio de esta obra en la colección G. Wildenstein y un grabado realizado por Jean Dughet antes de 1667. Via Museu do Prado.

 

‘Visión de San Francisco de Asís’, de Menéndez Pidal

Em dia de aniversário da morte de Francisco de Assis, frade italiano que viveu entre 1181 e 1226 e foi fundador da Ordem dos Franciscanos.

Luis Menéndez Pidal [1861-1932] – ‘Visión de San Francisco de Asís’, 1888
Museu do Prado, Madrid

Se trata de la obra más antigua de las obras que el Prado conserva de Menéndez Pidal y que él mismo denominó como Un éxtasis de San Francisco, después conocida con el título de Visión de San Francisco.

En la pintura, la luz viene de fuera, el santo está en pie, y el angelote del boceto se convierte en un ángel mancebo músico; ambas figuras ocupan casi la composición y adquieren mayor importancia, así como el interior, especialmente el jergón. En la cuidada representación de éste se ve una atención a los objetos humildes que, igual que en la fisonomía realista y de ardiente espiritualidad del santo, rememora el espíritu de la pintura española del siglo XVII, si bien el tipo de ángel es extraño a esa tradición, como hizo notar la crítica cuando fue expuesto en Madrid. Via Museu do Prado

‘Sacra Famiglia con angeli’, de Parmigianino

Quando o pintor maneirista Parmigianino [11 Janeiro 1503 – 24 Agosto 1540] deixou a sua cidade natal Parma para se mudar para Roma em 1524, esta Família Sagrada com Anjos , que se encontra no Museu do Prado, foi uma das obras que o artista levou consigo para apresentar ao Papa Clemente VII.

‘Ruínas com prédica de São Pedro’, de Panini

Giovanni Paolo Panini [Piacenza, 17 Junho 1691 – Roma, 21 Outubro 1765], foi um artista italiano especialmente reconhecido pelas suas “vedute ideate” – vistas imaginárias de Roma Clássica.

‘Ruinas con San Pablo predicando’, c. 1735

Esta obra, junto con su compañera Ruinas con una mujer predicando (¿una sibila?) fueron concebidas para verse juntas, casi como si de un único cuadro se tratara. Tanto las ruinas arquitectónicas, como las actitudes de los personajes principales, la entonación de las luces, en fin, los elementos principales de la composición, todo alude a una voluntad de crear un conjunto unitario. Incluso, los temas que representan pueden entenderse como asuntos complementarios, esto es, la sibila (o profetisa) como representación del componente gentil o pagano de la Antigüedad Clásica y San Pablo del cristiano o bíblico, en ambos casos como muestra de la grandeza de Roma. Así concebidos, podría pensarse en la voluntad de crear una narración unitaria a través de estas dos imágenes gemelas, recordando el momento en que la Sibila Tiburtina comunicó a Augusto que una Virgen daría a luz un hijo, tradición que fue retomada por el cristianismo como un anuncio del nacimiento de Cristo.

En ambos casos se trata composiciones típicas de Panini, en las que se recrea una “veduta” ideal de la ruina clásica que, a diferencia de otros artistas como Bernardo Belloto o Gaspar van Wittel, manifiesta un tratamiento más pintoresco que riguroso en donde el efecto prima frente la verosimilitud. En sus cuadros se acumulan vestigios arqueológicos de muy distintas procedencias en una imagen imposible, formando conjuntos que fueron muy apreciados por los numerosos turistas que asociaban la imagen de Roma con la de los fastos de la Antigüedad Clásica. Estas vistas, junto con las de los edificios más representativos de la Roma moderna, así como las fiestas y ceremonias más importantes de la ciudad, suponen la parte más importante de su actividad pictórica. Via.

%d bloggers like this: