Archive for the ‘ Pintura ’ Category

‘Perros corriendo en el prado’, de Paul Gauguin

No centésimo septuagésimo primeiro aniversário do nascimento de Paul Gauguin [7 Junho 1848 — 8 Maio 1903], um dos trabalhos do período que passou em Pont-Aven, onde conheceu Émile Bernard [1868-1941] e com quem desenvolveu a técnica do «simbolismo sintético».

Paul Gauguin – Perros corriendo en el prado, 1888 | Museo Thyssen, Madrid

En 1888, Gauguin pasa una segunda temporada en Pont-Aven, entre enero y octubre, alojándose en la pensión de Marie-Jeanne Gloanec. Durante esa etapa, pinta una treintena de cuadros: paisajes que le inspiran Pont-Aven y sus alrededores. Se trata de escenas rurales en las que el artista plasma la actividad de los campesinos.
A principios de marzo, Gauguin le escribe a Émile Schuffenecker: «A usted le gusta París; a mí me atrae el campo. Me gusta Bretaña. Allí encuentro lo salvaje, lo primitivo. Cuando mis zuecos resuenan sobre este suelo de granito, oigo el tono sordo, mate y potente que persigo en pintura».
Gauguin pintó este cuadro en las inmediaciones de Pont-Aven, pues iba a todas partes a pie, por lo que siempre sus cuadros están ejecutados en un radio muy limitado.
La pradera es típica de la zona, se extiende en medio de un paisaje ondulado, marcado por la presencia en el centro de un bosquete de olmos. Estos árboles señalan la presencia de un curso de agua que en el cuadro no se ve: seguramente la escena se sitúa aguas arriba de Pont-Aven, donde el río se estrecha para convertirse en un simple arroyo.
La casa que se ve al fondo a la derecha presenta dos chimeneas con aguilón, características de las casas bretonas, pero la tercera chimenea, mucho más alta, es la de una fábrica.
La pradera está en flor, su aspecto es primaveral, y en primer término la anima la presencia de dos perros, procedimiento habitual de Gauguin, muy aficionado a colocar algún perro en sus composiciones, ya fueran campos o playas, paisajes de Bretaña o de Tahití.
A la derecha, entre los perros del primer término y la casa situada más atrás, se distingue una silueta de mujer que se inclina sobre la vegetación como si estuviera recogiendo algo, y cuya cofia dibuja una mancha blanca en la hierba.
Este cuadro de factura impresionista recuerda a Monet: la pintura está aplicada en finas capas mediante toques sutiles.
El lienzo fue ejecutado hacia mayo, antes de la visita de Émile Bernard en agosto, que supuso una revolución pictórica para ambos artistas. Emile Bernard pintó en aquellos meses Bretonas en la pradera y Gauguin le contestó con La visión del sermón, ambas obras maestras del sintetismo.
Aquí, la construcción sigue siendo clásica, con una perspectiva ascendente que guía la mirada hacia la línea de los chopos, que prolongan a la izquierda el collado y a la derecha el edificio. Los colores son realistas y el tema campestre evoca todavía a Camille Pissarro, primer maestro de Gauguin; la carrera de los perros es totalmente secundaria, aunque la obra haya tomado su título de ella.
Contrariamente a lo que ocurrió con muchos otros cuadros, Théo van Gogh consiguió vender éste enseguida, en noviembre de 1888, a un coleccionista de París. Catherine Puget

‘Llanto por Ignacio Sánchez Mejía’, de Federico García Lorca

Inteligente e culto, Ignacio Sánchez Mejías [Sevilha, 6 Junho 1891 – Madrid, 13 Agosto 1934] era entusiasta do cante hondo e da dança espanhola. Casado com a irmã do toureiro Joselito, manteve até à fatal colhida uma ligação amorosa com a célebre bailarina Encarnación López, La Argentinita.
Federico García Lorca [5 Junho 1898 – 18 Agosto 1936] dedicou ao bandarilheiro sevilhano uma elegiaA Colhida e a MorteO Sangue DerramadoCorpo Presente e Alma Ausente) intitulada “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”, que Enrique Morente cantava como ninguém.
Recentemente, a Quetzal editou “Romanceiro Cigano seguido de Pranto por Ignacio Sánchez Mejías”, de Lorca, em edição bilingue com tradução de Vasco Graça Moura.

Francisco de Goya Y Lucientes [1746-1828]
‘Desgraciada embestida de un poderoso toro’, 1814-1816

‘Purificación del botín de las vírgenes madianitas’, de Tintoretto

Na passagem dos 425 anos da morte de Jacopo Tintoretto [1518-1594], a obra ‘Purificación del botín de las vírgenes madianitas’, do último quartel do século XVI, veio a constituir a cena central de um conjunto de outras seis obras que Velazquez trouxera de Veneza para Madrid: Susana y los viejos, Esther ante Asuero, Judith y Holofernes, La reina de Saba ante Salomón, José y la mujer de Putifar e Moisés salvado de las aguas.

Ésta era la escena central del techo de la cámara nupcial pintada por Tintoretto en Venecia y posteriormente traída a España por Velázquez para decorar una pieza del Alcázar de Madrid. A su alrededor se distribuían seis escenas más, destacando entre ellas Susana y los viejos y José y la mujer de Putifar. En todas ellas aparece reflejada una relación, positiva o negativa, entre los dos sexos. Algunas de las 16.000 jóvenes vírgenes cogidas como botín en la victoria judía sobre los madianitas aparecen en primer plano, mientras al fondo Moisés escucha el mandato divino de purificar a 32 de esas vírgenes para dedicarlas al Señor. Como en sus escenas compañeras, resulta curiosa la perspectiva empleada, que lógicamente viene motivada por su situación en un techo. La composición, escalonada a través de diagonales, es muy utilizada por Tintoretto debido a la influencia del Manierismo, igual que los escorzos de las figuras que caracterizan toda su obra. El maestro demuestra su facilidad para realizar la anatomía femenina desnuda -de gran belleza- así como la riqueza de las telas y utensilios que aparecen distribuidos por el lienzo -los cacharros de cobre o los cestos de mimbre-. El colorido empleado es muy vivo, preferentemente los azules, rojos y naranjas. La luz elegida es algo dorada, posiblemente por la aparición del fondo, mientras que la pincelada es rápida y alegre, como tanto gustaba al maestro. Via.

‘El escándalo’ de Balthus

Envolto em polémica desde a sua primeira exposição individual, em 1934, Balthus produziu na década de 30 do século XX uma série de representações de meninas adolescentes. ‘Thérèse Dreaming’, de 1938, que tive oportunidade de ver no último dia da exposição que o Museu Thyssen em Madrid dedicou ao artista, conseguiu a proeza de gerar uma petição para que fosse retirado do Metropolitan Museum of Art, em Nova Iorque (actualmente a informação no site do museu diz ‘not on view‘).
Um certo moralismo alimenta-se das artes desde, pelo menos, A Origem do Mundo

Thérèse soñando, 1938

‘The Loge’, de Mary Cassatt

Mary Stevenson Cassat [22 Maio 1844 – 14 Junho 1926] estudou na Pennsylvania Academy of Fine Arts em Filadélfia entre 1861 e 1865. Em 1868, expôs pela primeira vez no Salon de Paris, onde viria a conhecer Edgar Degas, com quem cultivou amizade e cuja influência foi decisiva para se afirmar no movimento impressionista. Em 1910 tornou-se membro da National Academy of Design, em Nova Iorque.

Mary Cassatt – The Loge, c. 1878-1880
Chester Dale Collection – National Gallery of Art, Washington

 

A cultivated woman, Mary Cassatt was at home at the theater and opera. In The Loge she depicts two elegantly dressed young women who sit primly in their theater box absorbed in the performance below. The figures are shown close-up, suggesting that we share both their vantage point and their experience of the performance. Reflected in a large mirror behind them, a glittering chandelier illuminates the tiers of gilded balconies that curve majestically around the auditorium. Aware that they are on view from the other boxes, the young women appear slightly self-conscious. One young woman retreats behind her fan. The other clutches her bouquet; her carefully neutral expression establishes a discreet emotional distance.

Cassatt was as attentive to the formal qualities of composition as to the individualization of the figures. Here the sweeping lines of the balconies in the background and the spread of the open fan establish the pattern for this carefully organized composition. The curves are echoed in the black neck ribbon, the rounded shoulders, the arc of the bouquet, and the crystal chandelier. Eliminating details with loose brushwork and softly merging colors, Cassatt suggested rather than defined such elements as the flowers on the fan and the distant audience. Elsewhere, in the arms for example, she emphasized form by allowing the brushstrokes to follow contours and, at times, by using pure line to emphasize a particular shape. The resulting image is, at once, solid and evanescent.

‘Melencolia I’, de Albrecht Dürer

Albrecht Dürer [21 May 1471 – 6 April 1528] – ‘Melencolia I’, 1514

Dürer’s Melencolia I is one of three large prints of 1513 and 1514 known as his Meisterstiche (master engravings). The other two are Knight, Death, and the Devil and Saint Jerome in His Study. The three are in no way a series, but they do correspond to the three kinds of virtue in medieval scholasticism moral, theological, and intellectual and they embody the complexity of Dürer’s thought and that of his age.

Melencolia I is a depiction of the intellectual situation of the artist and is thus, by extension, a spiritual self-portrait of Dürer. In medieval philosophy each individual was thought to be dominated by one of the four humors; melancholy, associated with glack gall, was the least desirable of the four, and melancholics were considered the most likely to succumb to insanity. Renaissance thought, however, also linked melancholy with creative genius; thus, at the same time that this idea changed the status of this humor, it made the self-conscious artist aware that his gift came with terrible risks.

The winged personification of Melancholy, seated dejectedly with her head reasting on her hand, holds a caliper and is surrounded by other tools associated with geometry, the one of the seven liberal arts that underlies artistic creation and the one through which Dürer, probably more than most artists, hoped to approach perfection in his own work. An influential treatise, the De Occulta Philosophia of Cornelius Agrippa of Nettesheim, almost certainly known to Dürer, probably holds the explanation for the number I in the title: creativity in the arts was the realm of the imagination, considered the first and lowest in the hierarchy of the three categories of genius. The next was the realm of reason, and the highest the realm of spirit. It is ironic that this image of the artist paralyzed and powerless exemplifies Dürer’s own artistic power at its superlative height. Via.

 

‘Le Verre d’Absinthe’, de Georges Braque

Esta pequena e requintada obra foi produzida durante o período em que Georges Braque [13 Mai 1882 – 31 Ago 1963] e Pablo Picasso partilharam um estúdio em Ceret, na região francesa da Occitânia.
Pintado um ano antes de Braque introduzir um género de colagem – o papier collé -, Le verre d’absinthe assinala um momento-chave do cubismo analítico.

Georges Braque [13 May 1882 – 31 Aug 1963] – ‘Glass of absinthe’, 1911
Art Gallery of NSW, Sydney

‘Reservoir’, de Robert Rauschenberg

Robert Rauschenberg [October 22, 1925 – May 12, 2008] was a forerunner of essentially every postwar movement since Abstract Expressionism. His early works anticipated the pop art movement.

“Reservoir”, 1961

‘La ventana abierta’, de Juan Gris

Juan Gris [23 Mar 1887 – 11 Mai 1927]
“La ventana abierta”, 1921

Juan Gris - La fenêtre ouverte (La ventana abierta)

En óleos como La guitare devant la mer (La guitarra ante el mar) Juan Gris aporta soluciones pictóricas novedosas, aunque en el caso de composiciones iconográficamente semejantes a esta es preciso remontarse a 1915, año de datación del lienzo Nature morte et paysage. Place Ravignan (Naturaleza muerta y paisaje. Place Ravignan), pieza clave en la producción del pintor. En su empeño por añadir un componente de sensualidad a sus obras, Juan Gris resuelve entonces incluir en un mismo cuadro, y en estricto código cubista, la representación del interior de un estudio y las vistas urbanas del exterior del mismo. Nace así un género inédito, aun para el adelantado ingenio de Picasso, que no lo abordará sino algunos años después: la naturaleza muerta ante una ventana abierta. La transición entre ambos ambientes, sin el recurso a argucias luministas ni procedimientos perspectivos del pasado, se realiza por medio de una sabia solución que en La guitare devant la mer incluye las diferencias de escala de los objetos y el empleo de planos tonalmente diferenciados, superpuestos y situados en diferentes ángulos. Todo ello contribuye a posibilitar la convivencia de dos espacios diferentes pero que, a la vez, constituyen un todo armónico. Además de retomar en 1921 este motivo inicialmente creado en 1915, Juan Gris seguirá utilizándolo sobre todo en los años 1923 y 1925, aunque ya de manera más esporádica. Paloma Esteban Leal, Museo Reina Sofía

‘Un huerto bajo la iglesia de Bihorel’, de Paul Gauguin

Gauguin se trasladó a Rouen junto con su mujer y cuatro de sus cinco hijos en el mes de enero del año 1884. Después de haber dejado su trabajo en la bolsa de París, tomó la trascendental decisión de dedicarse por completo a la pintura. Durante su época relativamente próspera de París adquirió una magnífica colección de cuadros de arte «moderno», entre los que figuraban obras de Manet, Degas, Monet, Sisley, Renoir y especialmente de Cézanne, Guillaumin y Pissarro. Como contrapartida, fue invitado a participar junto con los impresionistas en las exposiciones que celebraron entre los años 1879 y 1882. Pissarro fue consejero y guía de Gauguin en sus primeros pasos: los dos amigos pintaban juntos a menudo y cuando estaban separados se escribían con regularidad. Nuestro conocimiento sobre la estancia de Gauguin en Rouen desde enero a noviembre de 1884 se basa sobre todo en las cartas que el pintor dirigió a Pissarro.

Paul Gauguin [ 7 Jun 1848 – 8 Mai 1903] – ‘Un huerto bajo la iglesia de Bihorel’, 1884

La zona de la ciudad de Ruán donde vivió Gauguin fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial. Un huerto bajo la iglesia de Bihorel es uno de los tres lienzos que muestra lo que debió de haber sido el huerto de la casa que el pintor alquiló y en el que aparecen sus hijos jugando. Sobre ellos, en lo alto de una empinada colina, vemos la iglesia de Notre-Dame-des-Anges.

No es una pintura grande; pero, a decir verdad, pocos de los aproximadamente treinta cuadros que Gauguin pintó durante su estancia en Ruán lo fueron. Estilísticamente la imagen que se representa recuerda el huerto cerrado del jardín que Pissarro pintó en los cuadros de su etapa en Pontoise y que Gauguin debió conocer muy bien. Pero Gauguin también habla estudiado muy bien la obra de Cézanne: el árbol escasamente convencional, sin duda el eje de la composición, así como el recuerdo de la pincelada formalista que se ha dado en denominar pincelada constructiva, así parecen atestiguarlo. Para ser exacto también debería señalarse la influencia de Guillaumin, con quien Gauguin mantuvo relaciones cordiales durante la década de los años 1880. Ronald Pickvance [Museo Thyssen, Madrid]